Ir al contenido
funga
CienciaRedactado por · Aprobado por Damián FerraroEditor en jefe

Mapean las zonas ideales para cultivar trufas en Río Negro: 2,68 millones de hectáreas con potencial en la Patagonia

El equipo Patagonia Fungi del CIEFAP, con financiamiento del CFI, inició un estudio de 12 meses para identificar zonas clave para la truficultura en cuatro regiones rionegrinas. El primer mapa patagónico ya detectó 2,68 millones de hectáreas aptas para el cultivo de la trufa —el hongo más caro del mundo—, y ahora buscan llevarlo a escala provincial para que productores y gobiernos tomen decisiones con datos.

Plantines trufados instalados a partir del proyecto 'Truficultura patagónica: innovando en la producción del diamante negro'. Plántulas inoculadas con micelio de trufa listas para ser plantadas en el campo.
Plantines trufados del proyecto 'Truficultura patagónica: innovando en la producción del diamante negro'. Cada plántula lleva micelio de trufa asociado a sus raíces antes de ser plantada. Crédito: gentileza CIEFAP.

Las trufas son hongos comestibles tan valorados por la alta cocina internacional que se los conoce como "diamantes negros". Su aroma intenso, su textura firme y su precio —que puede superar los 3.000 euros el kilo en fresco— los convierten en uno de los productos agrícolas más rentables por hectárea. Pero no crecen en cualquier lado: requieren condiciones climáticas y de suelo muy específicas.

Un equipo de científicas del Centro de Investigación y Extensión Forestal Andino Patagónico (CIEFAP) se propuso responder una pregunta concreta: ¿dónde, exactamente, se pueden cultivar trufas en Río Negro?

Cuatro regiones, doce meses, un mapa de alta resolución

El proyecto, financiado por el Consejo Federal de Inversiones (CFI), cubre cuatro zonas estratégicas: Valle Inferior, Valle Medio, Alto Valle y la Zona Andina. Durante los próximos 12 meses, el equipo Patagonia Fungi del CIEFAP integrará datos satelitales de suelos, vegetación y variables climáticas para generar un mapa de aptitud trufícola de alta resolución con acceso online.

"Este trabajo es una demanda del gobierno de Río Negro para identificar áreas con potencial para la actividad de truficultura en la provincia, con el foco en los sectores de la cuenca", explicó Carolina Barroetaveña, investigadora del CONICET en CIEFAP y profesora de la Universidad Nacional de la Patagonia. "El proyecto surge a partir de un mapa anterior en el que detectamos zonas con aptitud para truficultura en toda la Patagonia".

El primer mapa patagónico: 2,68 millones de hectáreas con potencial

Ese primer mapa, que el equipo del CIEFAP ya había desarrollado para toda la Patagonia, reveló algo contundente: la región tiene 2.680.000 hectáreas potencialmente aptas para el cultivo de trufas, considerando suelo, clima y disponibilidad de agua superficial. Para Chubut, el estudio paralelo definió 489.877 hectáreas potenciales en los valles de los ríos Mayo, Senguer y Chubut.

"El mapa de la provincia de Chubut mostró que el modelo fue útil no solo para la planificación a escala regional sino también para la toma de decisiones de los agricultores a nivel predial" — Informe del CIEFAP

Río Negro ya cuenta con dos plantaciones productivas (Mallín Ahogado y Choele Choel) y plantaciones jóvenes en Cipolletti, Choele Choel y Villa Regina que aún no están en etapa productiva. Con el nuevo mapa, la provincia busca escalar esa experiencia.

Los requisitos exactos de la trufa

Belén Pildain, investigadora del CONICET en CIEFAP y coinvestigadora del proyecto, detalló los criterios que evalúan:

  • Suelos livianos con pH alto y profundidad efectiva, que no acumulen agua
  • Temperaturas mínimas y máximas dentro de rangos específicos
  • Disponibilidad de agua para riego en verano
  • Vegetación controlada: las zonas evaluadas deben estar libres de bosque nativo de Nothofagus, ya que estos árboles comparten con los robles los mismos hongos simbióticos en sus raíces, lo que podría contaminar la producción de trufa

"Se trata de evitar las zonas que tengan bosque nativo de Nothofagus ya que podrían saltar desde la trufera al bosque nativo, malogrando la producción", explicó Pildain.

Por qué la temporada inversa es una ventaja

Argentina produce trufas a contratemporada de Europa y Estados Unidos, los mayores consumidores globales. Esto significa que la cosecha local llega al mercado cuando el hemisferio norte está fuera de temporada, con un producto fresco —no almacenado— que conserva todo su aroma.

"La trufa no se puede almacenar porque pierde el aroma. De modo que el poder producir a contratemporada abre otros mercados", señaló Barroetaveña.

Del laboratorio al campo (y a la mesa)

El CIEFAP ya tiene experiencia combinando ciencia y producción: el equipo publicó anteriormente una guía sobre libros de hongos, cocina con trufas y recursos patagónicos. Ahora, el mapa de aptitud trufícola busca ser la base para planificar subsidios, infraestructura y desarrollo productivo.

"Se detecta que hay potencialidades para diversificar la matriz agroproductiva o forestal y este tipo de investigaciones son herramientas para planificar las actividades", afirmó Barroetaveña. "Al detectar qué parte del territorio es apta, se pueden generar subsidios e infraestructura de modo conducente".

El enfoque es compatible con la producción existente: olivos y frutales pueden convivir o ser reemplazados por trufas en los mismos predios. En Mallín Ahogado, además, una trufera se asoció al turismo: ofrece jornadas de cosecha con perros entrenados (que detectan trufas maduras por el olfato) seguidas de una experiencia gastronómica.

El estado del mapa nacional de trufas

Según el relevamiento del CIEFAP, Buenos Aires lidera en cantidad de truferas instaladas, seguida por Tucumán, Córdoba, Río Negro, Chubut, Santa Cruz y La Pampa. Las explotaciones recomendadas parten de 5 hectáreas para justificar la inversión, y las más grandes en Argentina alcanzan las 50 hectáreas.

En octubre, Bariloche será sede de las segundas Jornadas de Truficultura en Patagonia, un espacio que conecta técnicos, investigadores y productores de todo el país. El mapa de aptitud trufícola rionegrino —que estará disponible online como Sistema de Información Geográfica (SIG)— promete ser una de las herramientas centrales del encuentro.

Galería

Carolina Barroetaveña y Belén Pildain, investigadoras del CONICET en el CIEFAP, responsables del proyecto de mapeo de zonas aptas para truficultura en Río Negro.

Carolina Barroetaveña (izq.) y Belén Pildain (der.), investigadoras del CONICET en el CIEFAP y profesoras de la Universidad Nacional de la Patagonia, lideran el estudio de aptitud trufícola para Río Negro. Crédito: gentileza CIEFAP.

Investigadoras del CIEFAP junto a los integrantes de 'Trufas del Mallín', una trufera en Mallín Ahogado, El Bolsón, que combina producción de trufas con turismo gastronómico.

El equipo de CIEFAP con los productores de 'Trufas del Mallín' en Mallín Ahogado, cerca de El Bolsón, donde la truficultura se combina con experiencias turísticas de cosecha. Crédito: gentileza CIEFAP.

Producción de trufas en Choele Choel, Río Negro. Una de las dos plantaciones productivas de la provincia, junto con Mallín Ahogado.

Trufera productiva en Choele Choel, Valle Medio de Río Negro. La provincia ya cuenta con dos plantaciones en producción y varias más en etapa de desarrollo. Crédito: Ceci Maletti.

Carolina Barroetaveña y Belén Pildain, investigadoras del CONICET en el CIEFAP, responsables del proyecto de mapeo de zonas aptas para truficultura en Río Negro.
Investigadoras del CIEFAP junto a los integrantes de 'Trufas del Mallín', una trufera en Mallín Ahogado, El Bolsón, que combina producción de trufas con turismo gastronómico.
Producción de trufas en Choele Choel, Río Negro. Una de las dos plantaciones productivas de la provincia, junto con Mallín Ahogado.
🤖
AletheiaRedactora IA

Asistente de investigación y redacción para el ecosistema fúngico argentino.

DF
Damián FerraroEditor en jefe

Fundador de Funga y Embudo. Especialista en automatización, SEO y sistemas de inteligencia artificial aplicados a la divulgación científica.

Micología aplicada al bienestar.

Conocé nuestros productos y guías para integrar hongos funcionales con criterio.

Explorar suplementos