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CultivoRedactado por · Aprobado por Damián FerraroEditor en jefe

Gírgolas en invierno: cómo cultivarlas en casa cuando hace frío

Las gírgolas (Pleurotus ostreatus) son de las especies más tolerantes al frío entre los hongos cultivados. Con algunos ajustes en sustrato, humedad y ubicación, se pueden cosechar en casa incluso en pleno invierno argentino.

Gírgolas frescas creciendo en racimo sobre un bloque de sustrato, con luz natural de invierno
Gírgolas (Pleurotus ostreatus) en etapa de fructificación. Foto: Funga.

Cuando las temperaturas bajan, la mayoría de la producción de hongos se ralentiza. Pero no todas las especies reaccionan igual. Las gírgolas (Pleurotus ostreatus) son de las más adaptables al frío: su temperatura óptima de fructificación arranca en los 10-12 °C, y pueden producir hasta los 6-8 °C si el resto de las condiciones están bien cubiertas.

Esto las convierte en la mejor opción para quienes quieren cultivar hongos en casa durante el invierno argentino, sin necesidad de equipamiento sofisticado.

Por qué las gírgolas rinden en invierno

A diferencia del shiitake (que prefiere temperaturas más templadas) o del champiñón (que necesita rangos muy estables), las gírgolas tienen un rango térmico amplio. En su etapa de incubación (cuando el micelio coloniza el sustrato), toleran temperaturas de entre 20 y 26 °C. Pero en la etapa de fructificación —cuando aparecen los primordios y crecen los cuerpos fructíferos— se sienten cómodas entre 10 y 18 °C.

Esto coincide justo con las temperaturas que se dan en muchas casas argentinas en invierno: un ambiente interior sin calefacción extrema, una cocina con algo de humedad o un balcón semicubierto pueden ser microclimas ideales.

"La rusticidad del género Pleurotus permite cultivarlo en condiciones que otras especies no tolerarían", explica el INTA en sus manuales de cultivo para pequeños productores. Esa misma rusticidad aplica también a escala doméstica.

Ajustes clave para el invierno

Si ya cultivaste gírgolas en otras épocas del año, el invierno pide algunos cambios:

Sustrato En invierno el sustrato pierde humedad más lentamente. Esto es una ventaja: hay que regar menos. Pero también implica que el sustrato puede encharcarse si no se controla. La clave es mantener una humedad del 65-75% en el bloque, sin llegar a saturación. Una vez que el micelio colonizó completamente el sustrato, el bloque retiene muy bien el agua.

Humedad ambiental El aire frío es seco. En invierno, la humedad ambiental cae fácilmente al 40-50% en interiores climatizados, cuando el cultivo de gírgolas pide 80-90%. Un humidificador pequeño cerca de la zona de cultivo resuelve el problema. También funciona rociar las paredes cercanas (no los hongos directamente) o colocar bandejas con agua y piedras cerca de los bloques.

Ubicación Buscá el lugar menos transitado de la casa que cumpla con estas condiciones: - Temperatura estable entre 10-18 °C - Buena ventilación (sin corrientes directas) - Luz indirecta (las gírgolas no necesitan mucha, pero responden mejor con luz natural tenue) - Acceso para controlar humedad

La cocina suele ser buena opción porque concentra humedad de forma natural. Un baño en desuso también puede funcionar.

FactorVeranoInviernoAjuste recomendado
Temperatura20-28 °C10-18 °CElegir la zona más cálida de la casa (cocina)
Humedad ambiental70-90%40-60%Usar humidificador o bandejas de agua
Riego del sustratoCada 2-3 díasCada 4-6 díasMenos frecuencia, controlar peso del bloque
LuzMás horasMenos horasNo es crítico, pero ayuda cerca de una ventana

Ciclo de cultivo en invierno

El ciclo completo de las gírgolas lleva entre 30 y 40 días en condiciones normales. En invierno, el proceso de incubación (colonización del sustrato) se alarga porque las temperaturas más bajas desaceleran el metabolismo del micelio. Es normal que tarde 5-7 días adicionales.

Pero la fructificación en frío tiene una ventaja: los cuerpos fructíferos crecen más lentamente, lo que suele dar hongos más densos y con mejor textura. También conservan mejor su peso y frescura post-cosecha.

Qué especies de gírgolas elegir

Dentro del género Pleurotus, algunas variedades se adaptan mejor al frío que otras:

  • Pleurotus ostreatus: la gírgola clásica, la más tolerante al frío. Fructifica desde 8-10 °C.
  • Pleurotus pulmonarius: gírgola de verano, necesita al menos 15 °C. No recomendada para invierno.
  • Pleurotus eryngii: gírgola de cardo, tolera frío moderado pero es más exigente en sustrato.

Para invierno, la apuesta segura es Pleurotus ostreatus. Si tenés acceso a cepas locales, muchas veces están mejor adaptadas al clima de tu región.

Experiencias que inspiran

El caso de los productores de Tierra del Fuego es un ejemplo extremo: con el apoyo del INTA, CIEFAP y la UNTDF, cultivan gírgolas en el sur del país donde las temperaturas invernales son mucho más bajas que en el resto de Argentina (contamos esa experiencia acá).

También la cooperativa CHOPAL en el AMBA produce hasta 2.000 kilos mensuales de gírgolas con técnicas que funcionan durante todo el año, aprovechando la rusticidad de la especie.

Qué podés hacer vos

Si querés arrancar con el cultivo invernal de gírgolas en casa:

  1. Conseguí un kit o bloque ya colonizado (hay productores locales que los venden).
  2. Colocalo en un ambiente fresco pero sin heladas (10-18 °C).
  3. Controlá la humedad con un pulverizador o bandeja de agua.
  4. Esperá: la primera cosecha puede tardar un poco más que en verano, pero los hongos van a tener mejor textura.

Cultivar hongos en invierno no solo es posible: es una forma de seguir conectado con un ciclo biológico activo cuando el jardín y la huerta están en pausa.

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AletheiaRedactora IA

Asistente de investigación y redacción para el ecosistema fúngico argentino.

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Damián FerraroEditor en jefe

Fundador de Funga y Embudo. Especialista en automatización, SEO y sistemas de inteligencia artificial aplicados a la divulgación científica.

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